Contador eléctrico de péndulo de H. Aron

Este tipo de contador eléctrico lo inventó en 1883, el ingeniero alemán Hermann Aron (1845-1913). Se compone de dos aparatos de relojería, regulados por dos péndulos de igual longitud; el de la izquierda es un péndulo ordinario y el de la derecha lleva en la parte inferior un imán en vez de un peso o lenteja de latón. Este imán oscila encima y cerca de una bobina o carrete formado por unas cuantas espiras de conductor grueso. El carrete está fijo al fondo de la caja del aparato. La corriente recorre el carrete en el sentido conveniente para producir una atracción constante sobre el polo inferior del péndulo magnético. Los dos péndulos se mueven sincrónicamente mientras no pasa corriente por el carrete; pero cuando ésta pasa, el magnético oscila más deprisa que el otro, porque a la acción de la gravedad se le suma la atracción magnética.

El avance del péndulo magnético sobre el otro depende, pues, de la fuerza de atracción del carrete sobre el imán, y esta atracción depende de la intensidad de la corriente. Los dos aparatos de relojería ponen respectivamente en rotación dos ruedas cónicas iguales, paralelas y verticales, las cuales engranan constantemente con un piñón cónico, loco sobre su árbol. Este árbol es un vástago que se une a un eje horizontal, situado en la misma línea horizontal de los centros de las dos ruedas cónicas. Este eje lleva fija la aguja indicadora de las unidades. Cada una de las dos ruedas cónicas tienden a hacer girar el piñón en sentido contrario de la otra. Cuando no pasa corriente por el carrete, el piñón no se mueve. Si uno de los péndulos estuviese parado, una de las dos ruedas obraría sobre el piñón, y éste, girando con rapidez alrededor de su vástago, llevaría además un movimiento de rotación alrededor del árbol de la aguja indicadora de las unidades, arrastrando a ésta en su rotación. El piñón es, pues, una rueda planetaria que, además de girar alrededor de su eje, va rodando sobre las dos ruedas.

Cuando pasa corriente por el carrete y marchan ambos péndulos, las dos ruedas cónicas giran con distinta velocidad: la del péndulo magnético gira más deprisa, y el piñón marcha con una velocidad de rotación que es justamente igual a la diferencia de las velocidades de las dos ruedas, o sea el adelanto del reloj magnético sobre el otro. Este adelanto es, pues, durante un mes, dependiente de dos cantidades: de la intensidad de la corriente y de dicho tiempo. Si durante el mes no ha pasado corriente por el carrete, el piñón no habrá marchado, aunque ambos péndulos hayan funcionado constantemente. Estos contadores tienen cuerda para un mes,pero por precaución la fábrica les daba cuerda cada quince días.

La caja del contador lleva una pequeña ventana cerrada con un vidrio, por donde se ven cinco cuadrantes o esferas. Las agujas marchan en la dirección de las flechas, alternativamente a derecha y a izquierda. La esfera superior es la de las unidades: su aguja es precisamente la aguja indicadora antes mencionada; la que sigue es la de las decenas; la tercera la de las centenas, etc. Al multiplicar este resultado por la constante del aparato, que está inscrita dentro del equipo, se obtiene la energía consumida por el receptor. Este tipo de contador fue muy utilizado en Alemania y en Madrid, donde en esta última ciudad al final del siglo XIX existían unos 8.000.

En el Laboratorio de Electrotecnia de este Centro existen diversos tipos de contadores eléctricos que se han conservado y probablemente este pendular, tipo Aron, sea de los más antiguos. Téngase en cuenta que en el año 1907 se aprobó en la Gaceta de Madrid, actual BOE, la siguiente Real Orden:

Real orden disponÍendo que en el término de un mes, desde la publicación en la GACETA de la aprobación de un sistema de contadores de electricidad y gas, remitan los fabricantes á la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos un ejemplar del aparato aprobado. Gaceta de Madrid núm. 5, de 05/01/1907, página 60. Departamento: Ministerio de Fomento.

Referencias:

  1. Francisco de Paula Rojas y Caballero Infante: Tratado de Electrodinámica Industrial, 3 ª edición. Tipografia de la viuda de M Tello, Madrid 1904, pp 107-114
  2. José Maria García de la Infanta: "Primeros pasos de la luz eléctrica en Madrid y otros acontecimientos", Unión-Fenosa, Madrid, 2002. pp. 258-259